Una de las criaturas más icónicas de la prehistoria ha vuelto a la vida. El Aenocyon dirus, conocido popularmente como lobo terrible, ha sido recreado con éxito gracias a la ingeniería genética. El anuncio fue hecho este lunes por la empresa Colossal Biosciences, marcando un antes y un después en el campo de la desextinción.
Samantha López Avalos | Ensenada B.C
Conocido por su imponente tamaño, poderosa mordida y su rol como superdepredador durante el Pleistoceno, el lobo terrible se extinguió hace más de 10.000 años. Pero hoy, tres cachorros —Rómulo, Remo y Khaleesi— se convierten en los primeros de su especie en nacer en la era moderna.
Los ejemplares fueron gestados a partir de embriones creados con células madre de lobos grises modificadas mediante la técnica CRISPR, tras una minuciosa reconstrucción genética basada en fósiles de entre 13.000 y 72.000 años de antigüedad.
El equipo científico logró identificar al menos 20 diferencias clave entre el lobo terrible y su pariente más cercano, el lobo gris. De ellas, 14 genes fueron editados cuidadosamente para recrear el ADN original de esta especie extinta. Los embriones resultantes se implantaron en hembras sustitutas, dando lugar al nacimiento de los tres cachorros. Actualmente, los lobeznos están siendo criados en una reserva natural de 2.000 acres, donde ya muestran comportamientos distintivos: un tipo de aullido nunca antes escuchado y una desconfianza instintiva hacia los humanos.
Aunque el proyecto ha sido recibido con entusiasmo por parte de la comunidad científica y del público general, también ha reavivado debates éticos y ecológicos. ¿Qué riesgos supone introducir una especie extinta en un ecosistema actual que ya no es el mismo? ¿Hasta dónde debe llegar la intervención humana en la naturaleza?
Desde Colossal aseguran que estos animales no serán liberados sin estudios rigurosos sobre su impacto. Además, sostienen que el avance no sólo tiene valor biológico, sino también cultural, simbólico y ecológico. Colossal, valorada en más de 10.000 millones de dólares, planea aplicar este mismo enfoque para traer de vuelta al mamut lanudo y conservar especies al borde de la extinción, como la paloma rosada.
«Este no es solo un regreso al pasado», señalan los responsables del proyecto. «Es también una forma de proteger el futuro».








