El pasado sábado 4 de octubre, el gimnasio Oscar “Tigre” García se convirtió en una verdadera fiesta del básquetbol. Los Lobos de Ensenada cerraron la temporada regular con una victoria emocionante frente a su eterno rival, los Colorados de San Luis Río Colorado, en lo que muchos ya llaman el clásico de la región.
Camila Avila Gómez | Ensenada B.C.
Desde el salto inicial, la intensidad se sintió en cada jugada. Ambos equipos salieron decididos a dejarlo todo en la duela, y eso se notó en el marcador. Aunque los Lobos se fueron al descanso con una desventaja de 36-42, el ambiente nunca decayó. La afición, que llenó las gradas con ruido y euforia, empujó al equipo con cada punto y cada defensa.
En el tercer cuarto, los ensenadenses ajustaron su ritmo. Con una defensa más sólida, transiciones rápidas y una ofensiva más certera, comenzaron a recortar la distancia. Para el último periodo, la duela era pura euforia: cada enceste de los Lobos hacía vibrar el gimnasio, y el público respondía con gritos y aplausos.
Finalmente, el marcador cerró 78-74 a favor de Ensenada, sellando una remontada que se celebró como si ya fueran los playoffs. Fue una noche intensa, llena de emociones, orgullo local y mucha garra.
Con esta victoria, los Lobos de Ensenada despiden la fase regular con un impulso anímico enorme y se preparan para los Playoffs, donde buscarán seguir rugiendo y poner en alto el nombre de la ciudad. Si algo quedó claro el sábado, es que el básquet en Ensenada se vive con pasión, entrega y comunidad.






