Recuperada de: Radiónica
Christian Giovanni Gudiño Aguirre | Ensenada B.C.
Hace unos cuantos días platicando con un amigo hablábamos sobre letras de canciones raras que escuchábamos a lo largo de nuestra vida pero nunca supimos de qué se trataban. Ahora en una edad adulta estas no solo nos hacen despertar un sentimiento de nostalgia, sino que además nos permiten experimentar las sensaciones que no entendíamos. Quiero inaugurar esta sección de señales alternas, que tratará del sentimiento que provocaba en nosotros las letras de las canciones, cuestionando si este es el que realmente se quería interpretar. Quizá pareciera algo común, pero siento que detenerse a escuchar algo más que solo ritmos, es importante y bello en ocasiones.
Entre esta charla que se tornó sentimental, hablamos sobre «vasos vacíos» de los Fabulosos Cadillacs con Celia Cruz y el significado que tenía la metáfora de «siempre habrá vasos vacíos con agua de la ciudad, la nuestra es agua de río mezclada con mar.» Primero nos hicimos la pregunta ¿qué nos hace sentir? Así, cada uno expresó un significado propio. Esto es algo muy común del arte, el público interpreta su propio significado bajo su contexto.
Hablábamos de que era una especie de pelea entre una pareja que no podía expresarse correctamente, que los vasos con agua de ciudad era la monotonía en las relaciones, las relaciones que caen en la rutina sin sabor y sin poder saciar la sed de atención y amor. Así, las relaciones que representaban los vasos con agua de río y mar eran las que a pesar de las adversidades se aman y tratan de mantener la pasión viva, y que pese al tiempo, tratan de no hundirse, aunque en ocasiones puede ser salado, porque siempre habrá problemas de pareja. Uno de ellos la correcta comunicación, la cual se aborda en la frase «en cinco minutos perdí las letras para hablarte a vos,» expresando que no importa tener las letras, solo importaba su mujer.
Indagando más en el tema, la misma banda dice que exactamente de esto habla la letra, sobre la mala comunicación con buenas intenciones, que a pesar de estar cargada de buenos sentimientos nunca llega a donde se quiere llegar. En este caso me pareció curioso que cumplían con su cometido, pero sabemos que no todo el tiempo es así, pues podemos alterar o casi mutar el significado de las letras, adaptándose a cómo nos sentimos y lo que nos está pasando en ese momento que la canción en específico es nuestro soundtrack de vida.







